Son las efemérides relativas las que suponen un encuentro veraz en las estirpes de este subsidio llamado "ser humano". No es tal "ser" si no "siendo" o "habiendo sido dado" humano, pues no es acto -en términos aristotélicos- más bien potencia lo que la unidad móvil pensante acaece en sus entrañas. Posee, en sus cualidades intrínsecas, el arte amatorio y el impulso sentimental de las sensaciones, pasiones y demás menesteres harto literarios. Esto, a su vez, no significa que tales virtudes (sin adjetivar, claro, el sustantivo todavía) sea intrínsecas al animal bípedo del que tanta filosofía se ha ofrecido. Recuerdo, no sin la nostalgia que un recuerdo otorga a un pensamiento vano, el absurdo concepto universal (como una estúpida y helénica idea) de la sombra de un "siendo humano" que quiso "ser humano" y desde ese mismo atardecer, no vive el resto de sus días, mas prodiga a suicidios lo que resta de su muerte.
PD: En la imagen se puede leer el poema "Cocaine" de Pedro Lázaro. Amigo y hermano al que aprovecho para "abrazar" desde aquí.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados